Trabajos antiguos están en riesgo pero se mantienen

 Diario Hoy

Trabajos antiguos están en riesgo pero se mantienen

Varios oficios o negocios que tenían acogida años atrás están amenazados en la actualidad debido al ingreso de nueva mercadería y productos al Ecuador

Mientras sujeta un martillo entre sus arrugadas manos, Neptalí Díaz explica que ser zapatero en la actualidad "es duro porque el calzado chino ha invadido el mercado".

"Yo cobro $10 por un cambio de suela completa y los chinos venden zapatos a $8", dice y sonríe. Vive en el barrio Cruz Verde, en el Centro Histórico de Quito, donde ha ejercido el oficio de la zapatería durante 70 años. "Lo que quiero es que las personas se den cuenta de la calidad del calzado. Esos productos chinos al mes ya están hecho pedazos", comenta.

Según Díaz, hace tres años arreglaba siete pares diarios, hoy únicamente repara de uno a tres.

El mismo criterio lo comparte Luz María Zambrano, propietaria del local Depósito de Sombreros, ubicado en el centro de Quito. 

"Tenemos 30 años en el negocio y si nos ha ido bien pero desde hace dos años las ventas han disminuido", agregó.

La comerciante explica que el capacho, base hecha de lana de borrego sobre la cual se elabora el sombrero, es lo más costoso y la materia prima para fabricarlos. 

Dos años atrás, en su local comercial se vendían 15 gorros, en la actualidad se venden de dos a tres. "El sombrero chino cuesta $1 y la gente prefiere comprar ese", afirma.

Sin embargo, hay temporadas como el carnaval que, según Zambrano, la venta de su mercadería incrementa un 20%. 

Asimismo, la refacción de figuras de madera, yeso o recina ha decaído, según Rocio Carrión, propietaria del local Restauraciones Carrión, ubicado en la capital. 

Ella afirma que lo que afectó su negocio fue el ingreso del alabastro al mercado. Este es un producto similar al yeso de bajo costo.

"Se realizan de 50 a 60 restauraciones semanales, pero antes se hacían muchas más", comentó.

Pero su establecimiento obtiene ingresos también gracias al denominado "encarne en la piel", que consiste en retirar las manchas, producto de cicatrices, del cuerpo de las personas que han sido víctimas de accidentes.

"Este tratamiento es garantizado porque el preparado que hacemos está compuesto por pigmentos naturales que al colocarse sobre la parte manchada desaparece. Solo hay que ser constantes", explicó.

La infusión y venta de plantas medicinales o aguas aromáticas es otro de los oficios que aún se mantiene y cuyos ingresos contribuyen con el crecimiento económico de cada propietario.

Rosa González, dueña del establecimiento Agüitas de la Vida Selva Oriental, aseguró que "no hay mejor remedio para curara los males que las plantas".

Su negocio vende de $10 a $25 diarios. 

Según González, sus ventas no han disminuido porque sus clientes "son fieles" y acuden a diario a tomar un vaso de "agüita de hierbas que les da energía, les cura los males y les purifica la sangre. Todo eso solo por 25 centavitos", dice y sonríe. 

Ella explica que, a diferencia de las medicinas que se adquieren en una farmacia, estas no causan efectos secundarios. 

"Usted se compra pastillas para el dolor de cabeza y sí le ayudan, pero después termina con gastritis por tanto químico", comenta. 

Los productos que vende Rosa van desde los ¢25 hasta $1 y la variedad de plantas permiten al cliente escoger con qué tratará el mal que le aqueja. (MJR)

FUENTE:
http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/trabajos-antiguos-estan-en-riesgo-pero-se-mantienen-537690.html

 

 
 

 
 
Gescultura - 2016